Niebla y neblina

La niebla es fundamentalmente una nube que se forma cerca del suelo como consecuencia de la condensación. Al condensarse, el vapor de agua en contacto con la tierra, se adhiere a partículas atmosféricas como las motas de polvo. Mientras que la niebla más común está formada por gotitas de agua, en las regiones polares, en las que las temperaturas pueden bajar de los –30 °C, la niebla de hielo suele estar compuesta por cristales de hielo. La neblina, muchas veces confundida con la niebla, es la suspensión de gotas diminutas que reducen la visibilidad en menor medida. Las gotitas de la niebla se forman por el aumento de la concentración de vapor de agua o por el enfriamiento del aire; el resultado es que hay diferentes tipos de niebla: de radiación, viento, vapor, precipitación, ladera, valle, hielo.

Tipos de niebla

Niebla de radiación: ocurre tras la puesta del sol, cuando el suelo pierde calor a través de la emisión de radiación infrarroja en una noche sin nubes (de estar presentes, las nubes evitarían que el calor escape al espacio). Entonces, el suelo enfriado produce condensación en el aire cercano al suelo, a través del proceso de conducción de calor. Este tipo de niebla es común en otoño en los países de clima templado, usualmente tiene un espesor de 1 metro (aunque la turbulencia puede hacer que se eleve, y es de corta duración.

Niebla de viento: toma lugar cuando masas de aire cargadas de humedad pasan sobre suelos fríos, lo cual enfría el aire mismo. Este fenómeno es común en las costas, cuando el tibio aire tropical se encuentra con aguas de latitudes mayores. También es común cuando un frente cálido se mueve sobre un área con una cantidad considerable de nieve.

Niebla de vapor: se da cuando el aire frío se mueve sobre aguas más cálidas. El vapor del agua entra en la atmósfera por procesos de evaporación, y la condensación se da cuando se alcanza el punto de rocío. Este suceso es común en regiones polares, lagos de tamaño considerable, y al final del otoño y principio del invierno.

Niebla de precipitación: se produce cuando llueve y el aire bajo la nube se halla relativamente seco. Esto hace que las gotas de lluvia se evaporen y formen vapor de agua, que se enfría, y al alcanzar el punto de rocío, se convierte en niebla.

Niebla de ladera: se forma cuando el viento sopla contra la ladera de una montaña u otra formación geológica análoga. Al ascender en la atmósfera, la humedad se condensa. Es por esto que muchas veces las cumbres montañosas aparecen nubladas.

Niebla de valle: se forma en los valles, usualmente durante el invierno. Es resultado de la inversión de temperatura, causada por aire frío que se asienta en el valle, mientras que el aire caliente pasa por encima de éste y de las montañas. Se trata básicamente de niebla de radiación confinada por un accidente orográfico, y puede durar varios días, si el clima está calmado.

Niebla de hielo: es cualquier tipo de niebla en la cual las gotas de agua se hallan congeladas en forma de cristales de hielo minúsculos. Usualmente, esto requiere de temperaturas bastante por debajo del punto de congelamiento, lo cual hace que sean comunes a regiones árticas y antárticas.

La niebla puede ser inquietante y misteriosa o relajante y serena. En las ciudades a veces se forma una niebla espesa debido a los millones de partículas diminutas en las que puede condensarse el vapor de agua. Esta niebla combinada con polvo o humo se llama smog.

EL ASCENSO DE LA NIEBLA

El calor del Sol afecta a un banco de niebla desde sus bordes, haciendo que ascienda poco a poco. La niebla nocturna comienza a ascender a medida que el Sol aparece tras el horizonte, calentando tierra y aire. Al calentar el aire se reduce la humedad relativa y el aire se vuelve más homogéneo, pues el aire seco desciende y la niebla de la base asciende. Normalmente, este proceso significa que a mediodía la niebla ya ha desaparecido.
Si la niebla es especialmente espesa, los rayos del Sol no puedan atravesarla para calentar el suelo, por lo que la niebla no asciende. Cuando a una mañana con niebla le sigue un cielo cubierto de nubes que oculta el Sol, el día es frío.

Ascensión de la niebla

** Este artículo sobre la niebla esta dedicado a Altair.

4 comentarios sobre “Niebla y neblina

  • el 11 diciembre, 2008 a las 14:57
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    Muchas gracias por la dedicatoria!!
    Me ha encantado este articulo da muchísima información. La verdad no tenia ni idea que hubiera tipos de niebla, y mucho menos que fueran tantos. Como siempre agradecerte que nos hagas más cultos.
    Que pena que últimamente puedo disfrutar poco de tu pagina por falta de tiempo, pero sigue siendo estupenda.
    Hasta pronto!!

  • el 16 enero, 2009 a las 11:28
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    Siempre hay cosas que aprender, por lo tanto, me alegro de ser uno de los que te hagan saber cosas nuevas.

    Como siempre gracias por tu comentario Altair.

  • el 12 septiembre, 2009 a las 19:21
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    hola esta chevere la pagina=)

  • el 12 septiembre, 2009 a las 19:23
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    hola me gusta muxo la pagina , me ayuda
    a hacer cta

Comentarios cerrados.