El planeta X

Dibujo Planeta X¿No acecha nada más sustancial en el espacio poco más lejano a Neptuno? La pregunta ha intrigado a generaciones de astrónomos y, como resulta prácticamente imposible refutar la existencia de tal objeto, puede que todavía quede algún nuevo mundo frío por descubrir allí. Las primeras predicciones de la presencia de un noveno planeta mayor surgieron a poco del descubrimiento de Neptuno, en 1846. La posición del nuevo planeta se había determinado gracias a la perturbación que creaba en la órbita de Urano y que provocaba que su vecino interior se adelantase, o se atrasase, respecto a la posición prevista. Ahora, parecía que Neptuno se le podían achacar todas las irregularidades a la órbita de Urano.

Entre finales del siglo XIX y principios del XX, se efectuaron un sinnúmero de predicciones (William H. Pickering, del Observatorio de Harvard, llegó al extremo de sugerir la existencia de hasta nueve nuevos planetas, en 1909). Con todo, la más convincente y duradera de todas fue la del «Planeta X«, realizada por Percival Lowell, en 1915. Lowell incluso fundó Flagstaff, Arizona, un observatorio para investigar el planeta y, aunque falleció antes de que la búsqueda diera resultado, fue en Flagstaff donde Clyde Tombaugh, finalmente, descubrió Plutón en 1930.

Plutón se ubicaba cerca de la posición en la que Lowell predecía que se hallaría; sin embargo, desde muy pronto, el nuevo planeta resultó bastante decepcionante: era un mundo enano sin masa suficiente para perturbar a sus vecinos interiores, mucho mayores. Tombaugh y otros continuaron la búsqueda de aquel «Planeta X» y la cuestión ha vuelto a suscitarse esporádicamente desde entonces, respaldada por nuevos datos y cálculos. No obstante, la era de las sondas espaciales ha conllevado un mejor conocimiento de Urano y Neptuno, incluyendo una revisión crítica del cálculo de su masa. Poco a poco, ha quedado en clara evidencia que las órbitas de los gigantes gaseosos son perfectamente explicables sin necesidad de recurrir a la influencia de terceras partes. También se han descartado las esperanzas de que las sondas Voyager y Pioneer, camino de abandonar el sistema solar en la actualidad, pudieran revelar la localización del Planeta X gracias a desviaciones imprevistas de su trayectoria. Hoy parece que, si existe algún otro mundo de tamaño considerable en torno al Sol, tiene que estar muy lejano o seguir una órbita muy inclinada en relación a los demás planetas del sistema solar. Ninguna de las dos ideas casa demasiado bien con los modelos de cómo se formó el sistema solar, por lo que debería llegarse a la conclusión, poco estimulante, de que no existen más planetas mayores a la espera de ser descubiertos.

2 comentarios en “El planeta X

  • el 18 junio, 2009 a las 14:32
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    me encanta esta pagina y todo sobre lo que habla =)

  • el 25 enero, 2010 a las 16:13
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    excelente pagina, felicitaciones
    me encanta la astronomia, les agradeceria me informaran de una pagina para observar el universo en tiempo real, gracias
    jose

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