El primer paseo por el cielo, localizando las primeras constelaciones

¿Qué serán esas luces que centellean por encima de nuestras cabezas?
Esta pregunta inquietaba mucho a nuestros antepasados, como resultado de una mezcla de temor, religión y ciencia, los antiguos divinizaron las estrellas dándoles nombre y asociándolas a sus leyendas…

El nacimiento de las constelaciones

Los observadores de la antigüedad imaginaron figuras que representaban a héroes o animales (el León, HércuIes, etc.).
Así nacieron las constelaciones, formas geométricas cuyos nombres exóticos han llegado hasta nosotros. El nombre oficial de las constelaciones es en latín, mientras que las estrellas se designan con una letra griega, si bien las principales estrellas reciben nombres árabes, ya que en la Edad Media fueron los astrónomos árabes quienes establecieron los primeros catálogos de estrellas.
Las constelaciones representan dibujos arbitrarios. En efecto, las estrellas que las conforman no tienen ninguna relación física real entre sí y sólo un efecto de perspectiva hace que parezcan dibujar una forma en el cielo.
Hoy en día mantenemos estas convenciones y el conjunto del cielo reúne 88 constelaciones oficiales, pero sólo unas cincuenta son visibles desde el centro de Europa.

La llave del cielo: la Osa Mayor

Sabiendo que el Sol se pone por el Oeste en primavera y en otoño, dé un cuarto de vuelta sobre sí mismo hacia la derecha desde el lugar donde el Sol acaba de desaparecer y espere a que sea noche cerrada.
Se encuentra frente al Norte. Levante los ojos y fíjese en las siete estrellas brillantes que forman una especie de cazo: se trata de la Osa Mayor.
Según la estación, a la misma hora descubrirá orientaciones diferentes. Alrededor de las 22 h en primavera, dominará el cenit, justo por encima de su cabeza. A la misma hora en pleno verano, se mantendrá recta por encima del horizonte oeste. En otoño, la constelación rozará el horizonte norte y será de difícil observación.Y en invierno, siempre alrededor de las 22 h, la verá como si estuviera fija sobre el horizonte este.

Vista de la Osa Mayor en diferentes estaciones

Estas sucesivas posiciones a lo largo de las estaciones son el reflejo de la revolución de la Tierra alrededor del Sol. Pero a lo largo de una misma noche, la Osa Mayor parece dar un giro completo en el sentido contrario al de las agujas del reloj, sin ponerse nunca bajo el horizonte.
Este movimiento muestra en realidad la rotación de la Tierra sobre si misma. La Osa Mayor y algunas otras constelaciones próximas al polo Norte celeste son las llamadas «circumpolares», ya que jamás se ponen en nuestras latitudes.

La Estrella Polar, eje del cielo

Como localizar la estrella polar partiendo desde la Osa MayorTome las dos estrellas del lado pequeño del cazo, Merak (β) y Dubhe (α),y prolongue β hacia α cinco veces su distancia. Descubrirá una estrella poco brillante: la Polar, de magnitud 2, que se encuentra muy próxima al polo Norte celeste. Se
trata del eje de nuestro c¡eIo, alrededor deI cual toda la bóveda celeste parece girar en casi 24 h (23 h 56’o4″, exactamente, la duración del día sideraI). Esta estrella forma la cola de la Osa Menor, réplica en miniatura de la Osa Mayor. Desde la ciudad sólo distinguirá a los dos guardianes de la Osa Menor, Kochab (β) y Pherkad (γ), de magnitudes 2 y 3, respectivamente.
Partiendo de nuevo desde la Osa Mayor, la línea que une Megrez (δ) con la Estrella Polar y que se prolonga más allá de esta última en la misma distancia le llevará hasta la gran W (o la gran M, dependiendo de la estación) de Casiopea.
Si seguimos en la misma dirección llegaremos a los limites de Andromeda y del Cuadrado de Pegaso. Fíjese en la imagen de más abajo para entender más fácilmente la noción de las alineaciones, un método muy antiguo utilizado antaño por
los marineros.
Si prolongamos la cola de la Osa Mayor según un arco de circulo llegaremos indefectiblemente a la brillante Arturo del Boyero, y si seguimos más lejos a la Espiga de Virgo.
El eje Megrez (δ) – Merak (β) le guiará en la dirección de Cástor y PóIux, de la constelación de los Géminis.
Partiendo de nuevo desde Phekda (γ) hacia Megrez (δ) de la Osa Mayor, llegará hasta el triángulo de Verano, con sus célebres estrellas Vega, Deneb y Altair. Finalmente, el gran eje Megrez-Merak de la Osa Mayor le llevará en linea recta hasta el cazador Orión.

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Localizar constelaciones partiendo desde la Osa Mayor y la Osa Menor

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