La Tierra antes de los dinosaurios

Sólo los fósiles más antiguos y los cráteres abiertos por los meteoritos pueden proporcionar las pistas necesarias para deducir cómo eran las condiciones climáticas en el milenio anterior a la aparición de los dinosaurios. Sabiendo que cada especie de planta y de animal necesita una gama particular de condiciones para prosperar, los científicos pueden «leer» los restos fósiles. Al comparar los restos, su situación geográfica y la relativa abundancia de criaturas que existían hace millones de años con sus equivalentes modernos, pueden deducir cómo eran las condiciones climáticas en el pasado.
Las primeras rocas sedimentarias se asentaron hace unos 3700 millones de años, cuando el clima era probablemente 10 °C más cálido que el actual. Las algas, las primeras formas de vida, aparecieron hace unos 3500 millones de años. Desde entonces hasta la era de los dinosaurios (hace de 250 a 65 millones de años), la Tierra se ha calentado y enfriado sucesivamente y ha experimentado períodos de glaciación.

LA TIERRA ANTES DE LOS DINOSAURIOS: UN LUGAR CALIDO Y HÚMEDO

La mayor parte de los restos fósiles que se han encontrado indican que durante la época anterior a los dinosaurios la Tierra experimentó un extenso periodo -muchos millones de años- de tiempo cálido y húmedo. Estas temperaturas más cálidas también influyeron en el desarrollo de los océanos, mientras que la lluvia sobre las masas de tierra existentes fue también probablemente superior a la actual. Las plantas fósiles que se han conservado en la roca durante millones de años indican que una gran parte de la vegetación consistía en variedades de helechos, que necesitan un ambiente cálido y húmedo para desarrollarse.

(Ver también | Eras geológicas de la Tierra)

Conservado en piedra

Helecho Fósil del carbonífero de ha 280-345 millones de años

Este ejemplar de Pecoptens, un helecho fósil del Carbonifero -hace 280-345 millones de años-, demuestra que su crecimiento tuvo lugar en un ambiente cálido y húmedo. Los helechos aparecieron en el Devónico y se han desarrollado en la Tierra durante más de 300 millones de años, y han conservado la misma forma esencial a lo largo de este periodo. Sus parientes más cercanos. las pteridofitas, fueron tan abundantes durante el Carbonifero que sus restos formaron los primeros yacimientos de carbón.

Cráter al descubierto

Cráter al descubierto en el Sahara

Este cráter del desierto del Sahara es uno de los antiguos cráteres producidos por meteoritos que ha sido descubierto mediante técnicas de imagen por satélite y radar. El impacto de los meteoritos pudo provocar largos episodios de frlo al llenar la atmósfera de polvo que bloqueaba la luz solar.
La estructura de un cráter tan grande, sólo visible desde un satélite, indica que algunos meteoritos gigantes han alcanzado la Tierra varias veces durante sus 4600 millones de años de historia. Miles de meteoritos más pequeños la alcanzan cada año.

Grandes supervivientes

Estromatólitos

Los estromatólitos, unas masas mullidas compuestas por capas de algas de un verde azulado, son uno de los pocos organismos que ya existían antes de la era de los dinosaurios.
Los estromatólitos fósiles más antiguos tienen aproximadamente 3500 millones de años y vivían, a poca profundidad, en aguas salinas y bañadas por el Sol. Los estromatólitos viven actualmente en regiones tan diversas como las fuentes de agua caliente del Parque Nacional de Yellovvstone, EE. UU., la costa oeste australiana y la bahía de Hudson, en Canadá.

Alimentarse filtrando

Crinoideo

Análisis de fósiles como este crinoideo -miembro de una familia de invertebrados marinos con forma de lirio-, hallado en rocas de unos 300 millones de años de antigüedad, indican que la temperatura del mar era relativamente templada. Los crinoideos usaban las plumas de sus tentáculos para filtrar formas microscópicas de vida marina. Se sujetaban al substrato marino mediante un pedúnculo.