Juan Miguel González Mármol presenta astroyciencia.com: Astronomía y ciencia.






La Luna

Imagen actualizada por la USNO
El Sol

Imagen actualizada por la NASA



  





El calor de la Tierra
Temperatura de las capas internas de la Tierra

Barrancos formados por el agua en Marte
Barrancos formados por el agua en Marte

Conjunciones planetarias
Conjunciones Planetarias: Luna, Júpiter y Saturno


Buscar entre los 1184 artículos de la web



Urano

Categoría: Sistema Solar | 6 Comentarios »

Publicado por Juan Miguel


Si te gusta compártelo...Share on Facebook1Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone

Urano, el primer planeta que fue descubierto mediante un telescopio (lo halló accidentalmente, en 1781, el astrónomo británico -aunque nacido en Alemania- William Herschel), orbita en el sistema solar exterior al doble de la distancia que Saturno y tiene un tamaño que es la mitad de éste. Lo poco que conocíamos del planeta hasta que la sonda Vayager II lo sobrevoló en 1986 se limitaba al descubrimiento de sus lunas y anillos. Cinco satélites principales fueron observados antes de la era espacial: Titania, y Oberón lo fueron por el propio Herschel, Ariel y Umbriel por William Lassell, en 1851, y Miranda por Gerard Kuiper, en 1948.

La órbita de estas lunas era muy inusual por cuanto giraban «de arriba a abajo» en torno al planeta, en lugar de orbitarlo más o menos en plano del propio sistema solar. Como los satélites, en caso todos los casos, giran alrededor de su planeta padre en un plano que coincide con el ecuador de éste, las órbitas inclinadas de las lunas apuntaban a que el propio Urano estaba inclinado. Esta hipótesis confirmada espectacularmente en 1977, cuando los astrónomos siguieron una estrella que estaba a punto de ser ocultada por Urano y vieron que su luz parpadeaba varias veces antes de hacerlo, lo cual indicaba que el planeta poseía diversos anillos finos que, como las órbitas de las lunas presentaban una marcada inclinación.

De hecho, el eje de rotación de Urano está inclinado en un ángulo de 98 grados, de forma que el polo norte apunta ligeramente hacia abajo. Añadida a un periodo de rotación de 17 horas y 15 minutos, esta inclinación proporciona al planeta un extraño patrón de días, noches y estaciones. Durante la mitad de cada órbita, de 84 años terrestres de duración, el polo norte apunta hacia el Sol y gran parte del hemisferio norte está iluminado perpetuamente. Durante la otra mitad de la órbita, es el hemisferio meridional el que recibe la luz solar, mientras que el septentrional se sumerge en una larga noche helada. Sólo una franja relativamente estrecha en torno al ecuador experimenta un patrón «normal» de días y noches.

Urano

Cuando la sonda Voyager II sobrevoló el sistema de Urano, el planeta en sí resultó algo decepcionante: un globo verdeazulado casi uniforme, cuya monotonía sólo rompían unas capas de bruma rosada que se observaban cerca del horizonte. Fotografías posteriores tomadas desde telescopios situados en la Tierra han mostrado que Urano parece haber «despertado» últimamente, con diversas características que no parecen muy distintas de las tormentas y patrones meteorológicos observados en los demás planetas gigantes. Esta actividad reciente puede estas relacionada con el cambio de estación de Urano: se apunta que, en la temporada extrema de cada estación, las corrientes atmosféricas tienden a transportar calor desde el polo caliente bañado por el Sol hacia el otro, oscuro e intensamente helado. Estas corrientes fluyen transversalmente a las fuerzas de Coriolis impulsadas por la rotación del planeta y la interacción de ambas impide que se formen patrones meteorológicos a gran escala.
Conforme Urano se desplaza en su órbita y el día y la noche de los dos hemisferios se equilibran brevemente, las corrientes entre los polos amainan y las fuerzas de Coriolis se hacen dominantes, permitiendo la formación de bandas nubosas y de grandes tormentas.

Urano presenta varias diferencias más con el resto de los planetas gigantes que también se deben a su insólita inclinación axial. Por un lado, parece carecer de la fuente de calor interno que permite a los demás planetas gigantes emitir más energía de la que reciben del Sol y que quizá contribuye a impulsar sus sistemas meteorológicos. Por otro, Urano posee un extraño campo magnético que no parece guardar relación con el eje de rotación del planeta y que ni siquiera pasa por su centro.

¿Qué se esconde tras la extraña inclinación de Urano? Lo más probable es que el planeta se formara «erguido» y fuese desviado de su eje más adelante, como resultado de una colisión con un planetoide de dimensiones considerables. Es muy posible, también que las lunas de Urano vieran perturbadas sus órbitas por el mundo intruso, pero las fuerzas de marea del planeta padre no debieron de tardar en devolverlas a una órbita en torno al nuevo ecuador.

– Esta imagen del telescopio espacial Hubble es la vista más clara que se ha captado nunca del sistema de anillos de Urano completo. Un punto brillante y unas bandas visibles en el planeta muestran que, en los años transcurridos desde la visita del Voyager en 1986, el planeta ha despertado.

Urano y sus anillos

Más datos de Urano

Distancia de la Tierra: 152 Minutos Luz.
Diámetro: 51,118 Kilómetros.
Masa: 14.5 Tierras.
Duración del día: 17.24 Horas.
Duración del año: 84 Años Terrestres.
Inclinación orbital: 0.77 Grados.
Inclinación axial: 98 Grados.
Temperatura media en superficie: -214 ºC.
Gravedad media en las nubes altas: 0.89 Tierra.

Si te gusta compártelo...Share on Facebook1Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone

¿Quieres saber más?