¿Es probable que me alcance un rayo?

¿Es probable que me impacte un rayo?

La respuesta es que nadie puede estar seguro, si bien hay formas de reducir el riesgo.
Primero, el lugar más seguro es el interior de un edificio. Bueno, no del todo: un coche es prácticamente el lugar más seguro. Un coche es una caja metálica bien aislada del suelo y nunca se ha oído que un rayo cayera en un coche. Es incluso menos probable si el coche está en movimiento.
Entre los lugares más peligrosos están los espacios abiertos como los campos de golf, especialmente si se tiene un palo de golf en la mano. No conviene tampoco abrir el paraguas si hay tormenta. Tiene puntas y otros elementos metálicos y, si bien hay quien afirma que no es peligroso estar cerca de objetos metálicos, más vale prevenir que curar.
Los barcos que navegan rara vez son alcanzados por un rayo. lo cual puede extrañar si se tiene en cuenta que el mástil -con frecuencia de metal- sobresale en dirección a las nubes electrizadas. Muchos barcos disponen de pararrayos, pero
incluso los que no los tienen no parecen atraer más impactos.
Existe una teoría al respecto. Del mismo modo que los coches en movimiento parecen inmunes a los impactos de rayos, pienso que es posible que la punta de los mástiles, en constante movimiento, no llegue a acumular mucha carga eléctrica
No sucede lo mismo con los barcos atracados en puertos. Si el mástil está inmóvil, puede recibir el impacto de un rayo.
Aunque signifique quedar empapado, no es aconsejable refugiarse bajo un árbol cuando se oye tronar. Pero puede depender del árbol. Se ha constatado que los árboles de hojas anchas, como los robles o los olmos, suelen recibir impactos de rayos, mientras que las coníferas casi nunca son alcanzadas. La razón sería que las hojas en forma de aguja de las coníferas producen un efecto eléctrico que evita las descargas de rayos.
Así, en caso de tormenta, refúgiese en un bosque de coníferas. Hay un inconveniente práctico: los árboles de hoja ancha protegen mejor de la lluvia que las coníferas, excepto los cedros, pero es mejor mojarse que ser alcanzado por un rayo.