Consejos para observar el Sol

Aprender las constelaciones es importante, pero quizá la mayoría de la gente prefiera empezar con nuestros vecinos más próximos, los miembros del Sistema Solar. El primero de la lista es el Sol, pero tenga una cosa en cuenta desde el principio: el Sol es peligroso. De ninguna manera es recomendable fijar la vista en él, ni siquiera cuando está bajo y parece completamente inocuo, porque emite radiación en todo el espectro electromagnético, no sólo en el rango visible, y obviamente está caliente. Mirar directamente hacia él con cualquier telescopio, o incluso con binoculares, provocará lesiones oculares permanentes y posiblemente ceguera permanente a menos que se tomen las precauciones adecuadas. Por desgracia, todavía se venden algunos pequeños telescopios con «capuchones solares» de los que se dice que pueden fijarse delante del ocular del telescopio para bloquear el brillo y el calor. Estos dispositivos son ineficaces y muy peligrosos. No ofrecen plena protección, y siempre pueden desplazarse sin advertirlo. Nunca deberían utilizarse. Hay filtros que pueden acoplarse a un telescopio refractor, pero no intente ninguna observación solar directa de este tipo hasta que sepa realmente lo que está haciendo.
Lo correcto es utilizar el telescopio como un proyector y mirar la imagen del Sol en una pantalla colocada adecuadamente. Esto es bastante seguro, y la imagen mostrará cualquier mancha solar que pueda haber en ese momento. Observe diariamente y verá que las manchas se desplazan a través del disco debido a la rotación del Sol. Esto es fascinante, y recuerda que el Sol es una estrella normal, la única suficientemente próxima para ser estudiada con todo detalle.

Manchas solares