La visión cosmológica del poeta Dante Alighieri

El hecho de que hombres doctos como Tomás de Aquino (1225-1274) o Roger Bacon supieran de las teorías de Ptolomeo no quiere decir que otras gentes influyentes de ese siglo las conocieran. Una buena referencia de ello es la visión poética del italiano Dante Alighieri (1265-1321), descrita en su Divina Comedia, que era un reflejo de las ideas imperantes en la época sobre la constitución del Universo. En ella se representa el infierno como si fuera una cavidad cónica que llega hasta el centro de la Tierra, donde se encuentra Lucifer. Los lugares de castigo están estratificados en círculos concéntricos de diámetro decreciente y los más cercanos al centro se reservan a los mayores pecadores. El purgatorio es una gran montaña cónica, que sale desde el vasto océano en un punto diametralmente opuesto a Jerusalén, el centro de la Tierra sólida. Pasando a través de las siete terrazas de la montaña se puede llegar hasta las esferas celestes. Hay diez esferas: las de la Luna, Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter, Saturno, las estrellas fijas, el primum mobile y por último el empireo inmobíle, morada de la divinidad. Las nueve esferas interiores son movidas por las tres tríadas de inteligencias angélicas: los Serafines mueven el primum mobile, los Querubines las estrellas fijas, y así sucesivamente hasta llegar a la esfera de la Luna, de la cual se encargan los ángeles.

El Cosmos de Dante Alighieri