Juan Miguel González Mármol presenta astroyciencia.com: Astronomía y ciencia.






La Luna

Imagen actualizada por la USNO
El Sol

Imagen actualizada por la NASA

  • casiopea (141)
  • Oscar Bonilla Pardo (73)
  • Altair (67)
  • MARIA (53)
  • Elena (47)
  • erickqfb (45)
  • jose (39)
  • anonimo (36)
  • Estefy (36)
  • Carlos (35)


  





¿Por qué hay años bisiestos?
febrero de 2012 será bisiesto

¿Por qué se despeja la niebla?
¿Por qué se despeja la niebla?

Monte Sif, Venus
Monte Sif, Venus


Buscar entre los 1126 artículos de la web



La variedad de galaxias espirales

Categoría: Galaxias | Dejar un comentario »

Publicado el 11 de Mayo de 2012 por Juan Miguel

Las espirales toman muchas formas; las principales distinciones que señalan los astrónomos tienen que ver con la forma de la región central (si existe o no una barra de estrellas que se extienda desde el núcleo) y con el patrón de los brazos espirales (lo cerrados que están en torno a dicho núcleo). Estas diferencias permiten a los observadores subdividir las espirales en clases como la «Sa» (una espiral normal de brazos cerrados) y la «SBd» (una galaxia barrada de estructura difusa).

Sin embargo, los cielos están llenos de infinita variedad; no hay dos galaxias espirales iguales y muchas muestran rasgos que son mucha más significativos que la clasificación según las características de la barra central o de los brazos. Por ejemplo, existe una clara diferencia entre galaxias con brazos bien definidos y forma espiral clásica, llamadas «de gran diseño», y aquellas en las que los cúmulos estelares brillantes están repartidos por todo el disco de la galaxia en masas deshilachadas como nubes que hacen indistinguible la propia espiral (espirales «floculentas»).

La estructura espiral visible indica regiones de intensa formación estelar, repletas de estrellas azules brillantes y de corta vida que se crean cuando el material del disco entra y sale de una onda de densidad galáctica que gira lentamente. En las espirales de gran diseño, el efecto de onda de densidad parece estar en su punto culminante, mientras que en las espirales floculentas parece haberse descompuesto por completo, permitiendo que las regiones de formación estelar sean gobernadas solamente por sucesos locales, como colisiones al azar entre nebulosas y explosiones de supernovas cercanas. Descrita la onda de densidad, resulta razonablemente fácil explicar el brillo real de las estructuras espirales: tiene que reflejar la cantidad de material disponible para la formación de estrellas en el disco de una galaxia determinada y, en consecuencia, la tasa de formación estelar conforme este material pase por la onda de densidad.

El verdadero desafío para los astrónomos ha sido explicar cómo se inician estas ondas de densidad y cómo después, aparentemente, se desorganizan. No puede tratarse de objetos físicos, o sufrirían el mismo destino que un brazo espiral físico: enrollarse y curvarse hacia el centro al cabo de unas pocas rotaciones (y no puede tratarse de eso en vista del número inmenso de galaxias espirales que se observa).
Por fortuna, existe una ingeniosa alternativa, que se fundamenta en las leyes de la física descubiertas hace cuatro siglos. Todos los objetos que orbitan en el disco galáctico obedecen las mismas leyes que los planetas de nuestro sistema solar: sus órbitas son elípticas, con un extremo más alejado del centro galáctico que el otro, y cuando están más lejos, se desplazan más despacio en la órbita. Parece que los patrones espirales son un resultado natural de la interacción de órbitas ligeramente elípticas actuando en masa: las ondas de densidad son, en esencia, regiones con «atasco de tráfico» en las que los objetos ralentizan la marcha en los límites exteriores de su órbita y, por tanto, se amontonan relativamente.

Ejemplos de galaxias espirales

NGC 1309
Distancia: 100 millones de años luz.
Diámetro: 30.000 años luz.

Galaxia Espiral NGC 1309

La distribución de estrellas en NGC 1309 es típica de las galaxias espirales: áreas azules brillantes de formación de estrellas salpican los brazos espirales, mientras que unos filamentos oscuros de polvo siguen la estructura espiral hacia el fulgor amarillo pálido de la población de estrellas maduras del núcleo central.

Galaxia del Remolino
Distancia: 31 millones de años luz.
Diámetro: 100.000 años luz.

Galaxia espiral del Remolino

Los esplendorosos brazos de la galaxia del Remolino, una de las espirales de gran diseño más magníficas, son factorías de construcción de estrellas a lo largo de la curva de su borde interior, oscuras nubes de polvo se comprimen en brillantes regiones rosadas de formación estelar. Descolgándose de ellas, por el borde exterior de los brazos, el producto acabado: cúmulos recién fundidos de calientes estrellas azules.

Galaxia del Sombrero
Distancia: 28 millones de años luz.
Diámetro: 50.000 años luz.

Galaxia espiral del Sombrero (M104)

Con una masa equivalente a 800.000 millones de soles, esta galaxia recibe su nombre por el núcleo bulboso e inusualmente brillante (contiene más de 2.000 cúmulos globulares, 10 veces más de los que orbitan nuestra galaxia) y por las bandas de polvo que se observan de canto en su disco. Las emisiones de rayos X apuntan a que la galaxia Sombrero alberga en su seno un agujero negro con una masa de 1.000 millones de soles.

Galaxia Silverado
Distancia: 98 millones de años luz.
Diámetro: 64.000 años luz.

Galaxia espiral Silverado

A finales de noviembre de 1994, una estrella de esta galaxia Silverado brilló más que el fulgor conjunto de sus cientos de miles de millones de compañeras en una supernova de tipo I.

NGC 3314a/3314b
Distancia: 117 y 140 millones de años luz.
Diámetro: 40.000 y 70.000 años luz.

Galaxia espiral NGC 3314a y NGC 3314b

Una alineación casual capta dos galaxias deslizándose una ante la otra como barcos que se cruzan en la noche. NGC 3314a (en primer plano) transita con rumbo seguro a 25 millones de años luz de distancia de 3314b.

NGC 3949
Distancia: 42 millones de años luz.
Diámetro: 35.000 años luz.

Galaxia espiral NGC 3949

NGC 3949 es una galaxia espiral cercana que se considera parecida a nuestra Vía Láctea. Es una espiral relativamente abierta pero, a diferencia de nuestra galaxia, carece de una barra central de estrellas.

Galaxia de Bode
Distancia: 12 millones de años luz.
Diámetro: 72.000 años luz.

Galaxia espiral de Bode

A longitudes de onda infrarrojas, la radiación de polvo calentado al resplandor de estrellas jóvenes y luminosas prende en llamas las espirales de la galaxia de Bode.

¿Quieres saber más?