Cohete Ariane

Cuando saltas o lanzas una pelota al aire, tanto tú como la pelota siempre volvéis a caer al suelo. Esto sucede porque una fuerza invisible, llamada gravedad, atrae todas las cosas hacia el centro de la Tierra. La gravedad es una fuerza que une las cosas, pero sólo es suficientemente fuerte para notarse en cosas grandes, como la Tierra, el Sol o la Luna. Mantiene a las personas, los animales, los edificios y las plantas sólidamente en su lugar y evita que el aire se escape al espacio. Sin embargo, también hace que sea muy difícil salir de la Tierra si se quiere ir al espacio. Para conseguirlo hay que viajar muy rápido: a 40.000 km por hora, unas 20 veces más rápido de lo que lo hacía el avión Concorde.

Los únicos aparatos que pueden dar esa velocidad a una nave espacial y seguir funcionando en el espacio son los cohetes. Los motores de reacción utilizados en la aviación no funcionan en el espacio porque toman oxígeno del aire para que arda el carburante. Los cohetes funcionan en el espacio porque llevan su propia reserva de oxígeno con ellos, a veces en estado líquido.

Fuerza de un cohete

Un cohete funciona de manera muy sencilla. El combustible, al quemarse en el motor, produce gases calientes, que salen por la tobera o escape del motor, impulsando el cohete hacia adelante. Si inflas un globo y después lo sueltas, el aire se escapa y el globo sube.

Cohete Ariane

Despegue

Este cohete Ariane despega de la Tierra para poner satélites en órbita.
Sus tres enormes motores se encienden y despiden gases calientes. Tres segundos después, el cohete comienza a elevarse. En seguida coge velocidad y sólo dos minutos más tarde está a 50 km de la superficie terrestre.

9/10 partes de un cohete están llenas de combustible

Motores del cohete

Los tres motores de un cohete Ariane tienen la fuerza de 13 aviones Jumbo y consiguen una velocidad tres veces mayor que el Concorde. El cohete Saturno 5, que llevó a los astronautas a la Luna, tenía cinco motores, cada uno con una fuerza de 32 Jumbos.

Carga y combustible

La misión de un cohete es alcanzar suficiente velocidad para entrar en órbita. Para ello necesita grandes cantidades de combustible, por lo que la mayor parte de un cohete está llena de combustible. Nueve décimas partes de este cohete Ariane, que pesa tanto como 40 elefantes, es su combustible. La carga (el satélite que entrará en órbita) es sólo una centésima parte del peso total.

Motores auxiliares

Si un cohete necesita una fuerza extra para impulsar a un satélite pesado o para ponerlo en una órbita más alta, utiliza los motores auxiliares. Se trata de pequeños cohetes unidos al costado del cohete principal. Cuando se termina su combustible, se desprenden y caen.

Juan Miguel
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