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Historia de la constelación del Octante
Figura de la constelación del Octante

Datos sobre el mar


Por Juan Miguel

LAS CORRIENTES OCEÁNICAS

Corrientes Oceánicas

Las corrientes oceánicas están causadas mayoritariamente por los vientos predominantes. Los vientos provocados por los sistemas de alta presión en altitudes medias impulsan corrientes que circulan en el sentido del reloj en el hemisferio norte y en el sentido contrario en el sur. Las zonas de alta presión producen corrientes frías en las vertientes occidentales de los continentes y corrientes cálidas en las costas orientales. Las corrientes frías oceánicas, como las de Perú y de Benguela, tienden a reducir las precipitaciones en las zonas próximas: el aire frío situado debajo de la corriente contiene poca humedad y, por lo tanto, es difícil que se formen nubes. Las corrientes cálidas, como las del Golfo y de California, producen el efecto contrario. Los grandes cambios en las temperaturas superficiales del mar al oeste de estas corrientes favorecen el desarrollo de núcleos de baja presión.

LA GRAN CINTA TRANSPORTADORA OCEÁNICA

Cinta Transportadora

La «gran cinta transportadora oceánica» puede ser la clave de los cambios a largo plazo en la temperatura superficial del mar, un factor importante del clima global. El agua fría y salada, que se hunde en las profundidades oceánicas al norte del Atlántico, fluye hacia el sur y después hacia el este alrededor de Asia meridional para volver a salir a la superficie y ser calentada en los océanos Índico y Pacífico norte. Las corrientes superficiales transportan aguas cálidas de regreso a través del Pacífico y del Atlántico sur. La vuelta entera tarda entre 500 y 2 000 años. Los últimos estudios sugieren que este desplazamiento puede cambiar fácilmente de velocidad o de dirección. Los recientes cambios en la temperatura de las aguas marinas pueden haber contribuido a variaciones climáticas como la larga sequía experimentada en el Sahel desde finales de los años sesenta y el incremento del fenómeno de El Niño en el Pacífico tropical.

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  • Eras geológicas de la Tierra


    Por Juan Miguel

    La estratigrafía puede ser definida escuetamente como la ciencia de los estratos, en cuanto se preocupa por conocer no sólo su disposición, sino también su composición litológica, paleobiológica, física y química. La sucesión estratigráfica, es decir, la sedimentación ordenada de materiales rocosos en capas o estratos, permite reconstruir la historia geológica.
    Los estratos poseen unas características propias y definidas, tales como color, dureza, composición, etc., por lo que pueden ser agrupados en unidades litoestratigráficas.
    Normalmente, en los estratos puede descubrirse la presencia de vestigios orgánicos litificados, es decir, de fósiles, cuyo estudio es materia de la paleontología. Bien es cierto que la presencia de fósiles en un estrato sólo muestra, y de una forma harto pálida, una pequeña parte de la actividad biológica que existió en otros tiempos, ya que el proceso de fosilización es más bien raro. Cuando un ser vivo, cuerpo orgánico, muere, se ve expuesto a la acción de los agentes atmosféricos y a los microorganismos productores de la putrefacción y se descompone con rapidez. Sin embargo, si queda sepultado inmediatamente, puede sustraerse a estos procesos, aunque sean sólo sus partes más duras y consistentes las que logren integrar la etapa de fosilización.
    El permanente hallazgo de fósiles permite ampliar nuestros conocimientos sobre el tipo de vida y las especies que un día habitaron nuestro planeta, así como acerca de las etapas de que se ha valido la evolución para modelar las especies actuales. Los fósiles constituyen un excelente registro de la historia evolutiva de los seres vivos.
    Normalmente, un estrato puede ser definido por la presencia en su seno de un determinado fósil, lo que constituye la base de la bioestratigrafía, y permite delimitar las denominadas unidades bioestratigráficas .

    Las eras de la Tierra:

    Era Precámbrica

    Precámbrico - Actividad GeológicaEs el periodo más primitivo de la Tierra, se inició hace unos 4.500 millones de años, lo que supone la edad de la propia Tierra, y terminó hace unos 600 millones de años. Las informaciones que se poseen sobre este prolongado intervalo de tiempo son escasas y fragmentarias. Se trata de una era de grandes convulsiones, debido a la existencia de enormes presiones y elevadas temperaturas, en el seno del planeta, por lo que su estudio es muy difícil. Los hallazgos de fósiles se reducen a algunos invertebrados y algas y a diversas cianofíceas y bacterias (micro-paleontología). La sucesión de formaciones en este periodo se basa en su examen estructural en relación con las discordancias y las intrusiones de carácter ígneo.
    Las formaciones de origen precámbrico se encuentran ampliamente distribuidas en todo el globo. Estructuralmente se localizan dos tipos de zonas: en el interior de cordilleras parcialmente denudadas y en amplias áreas de escasa elevación (escudos). Asimismo, la actividad volcánica en este período fue muy intensa, por lo que muchas de las rocas que corresponden a esta era son de origen plutónico. Los sedimentos predominantes consisten en gravas y areniscas.
    Tres fases se pueden distinguir en este periodo. La primera de ellas es la prearqueozoica, cuyas rocas más antiguas datan de una época comprendida entre los 3.700 y los 3.400 millones de años.
    La fase arqueozoica, que se desarrolla entre los 3.400 y los 2.500 millones de años, es de hecho una etapa de transición en la que la Tierra inicia su consolidación. Debió existir en ella un único océano y, en consecuencia, un solo continente. Se sospecha la existencia de posibles indicios de vida, aunque solamente a nivel bacteriano.
    La tercera fase, la precámbrica o proterozoica, dura aproximadamente unos 2.000 millones de años y se desarrollan en ella diversas orogenias. Su inicio viene señalado por un resquebrajamiento de la corteza granítica y por la aparición de procesos de sedimentación, sobre todo de dolomitas y calcitas.
    En relación a los seres vivos, se han hallado un gran número de restos de seres pluricelulares, tales como cianofíceas, braquiópodos, cefalópodos, gusanos y protozoos.

    Era Primaria o paleozoico

    fósil del paleozóicoSu duración abarca aproximadamente unos 350 millones de años. En lo relativo a la sedimentación, se distingue el primario inferior, en el que predominan los sedimentos de origen detrítico, y el primario superior, cuyos sedimentos son carbonatados. Sin embargo, en función de la abundante presencia de flora y de fauna, se diferencian seis periodos.
    Cámbrico
    Se desarrolló entre los 590 y los 515 millones de años. La reconstrucción paleográfica hace suponer que en este periodo las tierras emergidas se agrupaban en dos bloques, en uno de los cuales se encontraban Sudamérica, Africa, Antártida, Australia, la India y Arabia, mientras que el otro estaría integrado por Norteamérica, Groenlandia, Europa y parte de Asia.
    El clima, en líneas generales, fue cálido y estable y surgieron un gran número de seres vivos, básicamente marinos; las aguas oceánicas eran poco profundas, según se desprende de los fósiles hallados. Además de los protozoos, sobre todo foraminíferos y radiolarios, aparecieron los primeros grandes grupos de meta-zoos, correspondientes a las esponjas calcáreas, equinodermos (en especial cistoideos, carpoideos, crinoideos, equinoideos y asteroideos), crustáceos (ostrácodos), gasterópodos, braquiópodos, y, sobre todo, los trilobites. En relación con la flora se desarrollaron las cianofíceas.
    Ordovícico
    El nombre de este periodo procede de los ordovices, una tribu celta anterior a la colonización romana. Se desarrolló entre los 515 y los 445 millones de años. De este periodo, caracterizado por intensos movimientos orogénicos y de clima cálido, existen afloramientos en todos los continentes. Geológicamente, continuó produciéndose el movimiento transgresivo de Europa, región en la que existían varios geosinclinales que bordeaban los escudos arcaicos.
    Si bien la flora y la fauna experimentaron un notable incremento en número y variedad, tanto una como otra continuaron desarrollándose en el medio marino, al tiempo que surgían los primeros vertebrados: los ostracodermos, o peces acorazados. La temperatura cálida de las aguas y la poca profundidad de las mismas favoreció la difusión de los seres vivos, así como el desarrollo de animales dotados de esqueletos calcáreos. Aparecieron los briozoos, que alcanzaron un gran desarrollo, al igual que los trilobites y algunos cefalópodos.
    Silúrico
    Este periodo, denominado así por R. Murchison en honor de una antigua tribu celta, los silures, se desarrolló entre los 445 y los 415 millones de años. En el hemisferio boreal se constituyó el continente noratlántico, que comprendía desde Norteamérica a Escandinavia y agrupaba la mayor parte de lo que en la actualidad es Europa. Separado de él, y también en el hemisferio boreal, quedaba una gran masa de tierra que ocupaba las actuales regiones china y siberiana. En el hemisferio austral, continuó existiendo una única masa continental. Las rocas silúricas afloran en muchas partes del mundo, encontrándose depósitos de facies continentales y marinas. Los materiales marinos predominantes son calizas, areniscas, carbonatos y pizarras.
    En relación con el clima, éste debió ser benigno, aunque al término de dicho periodo comenzaron a manifestarse estaciones climáticas más rigurosas. Las rocas silúricas contienen en su seno una fauna muy variada de invertebrados fósiles, principalmente de braquiópodos. Igualmente, la fauna coralina aumentó de forma notable, asociada a briozoos. Abundaron los cefalópodos nautiloideos, dotados de una concha espiralada. En este periodo los mares alcanzaron su máxima expansión y aparecieron peces anáspidos, que carecían de ojos, mandíbulas y aletas pares. Comenzaron a surgir también los primeros seres terrestres, sobre todo plantas vasculares y artrópodos (probablemente miriápodos y escorpiones primitivos) adaptados a este medio.
    Devónico
    La denominación de este periodo se debe a R. Murchison, quien lo utilizó para referirse a Devon, región del suroeste de Inglaterra donde se encontraron los primeros hallazgos. Se desarrolló entre los 415 y los 370 millones de años. Las masas continentales continuaron configurando el continente noratlántico, el chino-siberiano y el continente sur o de Gondwana. Hay que destacar la acción erosiva de las aguas en las llanuras de inundación, que originaron grandes extensiones de depósitos de la denominada antigua arenisca roja, que se encuentra configurada por una potente serie en la que alternan areniscas, pizarras y conglomerados de origen desértico y límnico.
    Los océanos comenzaron a retroceder, y el clima, aunque variable, fue muy suave, sin zonas climáticas diferenciadas, si bien se dio ya una época de lluvias. Desaparecieron ciertas especies, como los graptolites, y otras como los corales y los trilobites iniciaron un claro retroceso, a la vez que se extendían los cefalópodos ammonoideos. Aparecieron también peces con mandíbulas y placas óseas, los placodermos, así como los primeros crosopterigios y anfibios (ictiostégidos). Pero donde realmente se produjeron cambios fue en las superficies emergidas, donde las plantas vasculares continuaron desarrollándose y extendiéndose, originando los primeros bosques. También aparecieron los primeros hongos, así como primitivos briofitos y helechos.
    Carbonífero
    El nombre de este periodo, que se desarrolló entre los 370 millones y los 280 millones de años, hace referencia a la abundancia de carbón en los depósitos sedimentarios formados en esta época. Este hecho supone un desarrollo previo, y extraordinario, de las criptógamas vasculares, las cuales alcanzan un gran tamaño y variedad.
    El clima fue predominantemente cálido y húmedo, como indican la naturaleza de la flora terrestre y de los fósiles marinos, propios de aguas poco profundas.
    Durante el prolongado intervalo de tiempo que duró el carbonífero se produjeron algunos plegamientos de diversa intensidad, que dieron lugar a montañas. Simultáneamente, el geosinclinal de Asia Central se extendió y América sufrió una transgresión.
    Las criptógamas vasculares (Calamites, Sigillarias) se expandieron y proliferaron rápidamente, lo que facilitó la acumulación de sus restos, que darían más tarde origen a los yacimientos de carbón. En lo relativo a la fauna, los trilobites, que ya habían iniciado su decandencia en el devónico, fueron extinguiéndose poco a poco, así como también los paleodictiópteros. Pero surgieron en cambio los protodonatos, los megasecópteros y los ortópteros.
    Durante la segunda mitad del Carbonífero, Australia estuvo cubierta por una glaciación y los movimientos que se produjeron tuvieron un carácter regresivo: en Siberia y en el Himalaya el océano se estrechó. Europa, debido a la orogénesis herciniana, comenzó a adoptar algunos rasgos similares a los actuales y siguió unida al continente noratlántico; su límite por el este lo constituyó el geosinclinal de los Urales y por el sur, la Mesogea. Norteamérica continuó separada de Sudamérica, la cual, a su vez permanecía integrada en el continente del Gondwana, unida a Africa, Australia y la India, si bien todos estos bloques continentales experimentaban un proceso de transgresión.
    En el norte de Europa aparecieron selvas hulleras y se desarrollaron las coníferas y las ginkgoales. Los helechos constituyeron un destacado elemento de la flora y presentaban una gran variedad de formas y tamaños.
    La fauna terrestre se enriqueció con la aparición de los primeros reptiles, los protosaurios, los cuales empezaron a desempeñar un destacado papel. Igualmente abundaron los arácnidos y los insectos primitivos.
    Pérmico
    La denominación corresponde también a R. Murchison, que la aplicó para hacer referencia a una cuenca situada cerca de la ciudad rusa de Perm. Se desarrolló entre los 280 y los 240 millones de años y durante el mismo, caracterizado por una intensa orogenia, los continentes se elevaron. Se formaron los montes Apalaches y el geosinclinal de los Urales se plegó, dando lugar a esta cadena de montañas. En Europa, los Alpes Variscos se extendieron desde el sur de Inglaterra hasta el centro de Alemania y desde Normandía hasta el Macizo Central francés, al tiempo que se producían nuevos y grandes depósitos sedimentarios, las nuevas areniscas rojas. En lo referente a Australia, la glaciación finalizó.
    En cuanto al clima, éste experimentó una serie de cambios y empezaron a diferenciarse las estaciones: mientras que en el hemisferio norte fue seco, e incluso árido, en el sur fue glacial.
    El final de este periodo estuvo marcado por una crisis de la fauna, que condujo a la extinción de un gran número de especies, tanto marinas como continentales. Entre las especies que desaparecieron definitivamente se encontraban muchos pelecípodos, fusulinas, trilobites, tretracoralarios, goniatites, etc. Los insectos experimentaron una expansión y surgieron órdenes que han sobrevivido hasta la época actual.
    Las plantas terrestres evolucionaron lentamente en un principio, y luego de forma mucho más rápida. En relación con los vertebrados, los anfibios laberintodontes fueron abundantes y algunos estegocéfalos alcanzaron formas gigantescas. Los reptiles iniciaron su explosión evolutiva y destacaron los pelicosaurios, como el dimetrodonte.

    Era Secundaria o mesozoico

    Fósil del MesozoicoTuvo una duración de unos 160 millones de años. Geológicamente, supuso el final del ciclo orogénico herciniano y el inicio de la orogenia alpina. En esta era destacaron los depósitos de carbonatos, con lo que las calizas hicieron acto de presencia en grandes zonas de Europa. Esta se separó de Norteamérica. Por otro lado, Australia y la India se desgajaron del continente austral. El clima fue mucho más cálido, y la temperatura de las aguas marinas, alta.
    Triásico
    Esta denominación procede de la triple división que presentaban una serie de estratos localizados en la facies alemana, fácilmente distinguibles desde el punto de vista litológico: areniscas, calizas y margas. Su duración fue de unos treinta millones de años. Las tierras no sumergidas se redujeron en este periodo a montañas áridas y desiertos. Mientras que Norteamérica continuó sufriendo una regresión, Asia experimentó una transgresión. La Mesogea se puso en contacto con el geosinclinal himalayo pero terminó convirtiéndose en el geosinclinal mediterráneo y extendiéndose hacia el Atlántico, el norte de Alemania, Europa central e Inglaterra.
    El clima predominante fue cálido y seco, y la fauna, consistente principalmente en ammonoideos y belemnites; igualmente aparecieron los crustáceos decápodos, mientras que los arrecifes de coral se encontraban constituidos por celentéreos hexacoralinos.
    Los reptiles se diversificaron y aparecieron los dinosaurios, algunos de los cuales retornaron al medio marino, como los ictiosaurios, mientras que otros evolucionaron adoptando características de mamíferos.
    En la flora predominaron las gim-nosperinas, y algunas plantas se adaptaron a situaciones de sequía, surgiendo las palmeras.
    Jurásico
    Los mares comenzaron a extenderse en este periodo y Norteamérica se separó de la masa continental noratlántica. El mar europeo avanzó, y el mar del Norte se puso en comunicación con el Mediterráneo, llegando a invadir la plataforma rusa por el sur, para finalmente retirarse de manera progresiva, lo que permitió la emersión de Europa. El Atlántico norte alcanzó proporciones considerables.
    Si bien el clima fue suave, se produjeron lluvias muy intensas, que provocaron una gran erosión; ésta dio lugar a tres grandes niveles de sedimentos: el lías o rocas negras, el dogger o rocas pardas y el malm o rocas blancas. El clima permitió el desarrollo de la vegetación y aparecieron las angiospermas, es decir, las plantas con semillas y flores. La fauna marina fue abundante y predominaron los moluscos lamelibranquios y cefalópodos, que evolucionaron muy rápidamente; destacaron los belemnites y los moluscos gasterópodos, así como los braquiópodos.
    En Europa, los arrecifes coralinos retrocedieron. Entre los vertebrados continuaron predominando los grandes reptiles, ictiosaurios, plesiosaurios, saurópodos, dinosaurios (Brontosaurus, Stegosaurus, Diplodocus) y reptiles voladores como el Pterodáctilo. Surgieron también las primeras aves, como el Archaeopteryx, con características netamente reptilianas. En cuanto a los mamíferos, aparecieron los marsupiales.
    Cretácico
    En relación con la distribución de mares y continentes, cabe destacar la expansión del Atlántico sur así como también la del Atlántico norte, al mismo tiempo que las masas continentales continúan desplazándose hacia el sur.
    Con respecto a la fauna marina, los ammonites desaparecieron en este periodo, los belemnites iniciaron su decadencia y los braquiópodos escasearon. Si bien los crinoideos fueron perdiendo importancia, la de los equinoideos fue cada vez mayor, a la vez que experimentaron una diversificación y alcanzaron su apogeo, lo que también ocurrió con los nerineidos (moluscos gasterópodos) y los foraminíferos orbitolínidos.
    Los reptiles prosiguieron su desarrollo y los dinosaurios dominaron por completo la tierra firme, alcanzando gigantescas proporciones. Algunos, como el Tyrannosaurus, de 14 m de longitud y 6 de altura, eran feroces depredadores, y otros como el Triceratops, herbívoros. Surgieron también los ofidios y se desarrollaron los primeros mamíferos placentarios.
    En relación con la flora continental, desaparecieron las pteridospermas, precursoras de las angiospermas.

    Era Terciaria o Cenozoico

    OrogénesisGlobalmente, tanto las formaciones geológicas como los seres vivos comenzaron a adoptar formas similares a las actuales. Mientras el océano Atlántico experimentó un ensanchamiento, la India y Australia se desplazaron hacia el norte. La Mesogea o Mediterráneo evolucionó y fue reduciéndose y cerrándose debido a la unión de la India y Arabia.
    Paleógeno
    Prosiguió durante este periodo el proceso regresivo de Asia, América y Europa, y esta última terminó por emerger, a la vez que tuvo lugar la orogénesis del Himalaya y de los Alpes. La comunicación del Mediterráneo con el Himalaya se realizó a través de un estrecho brazo. Los Andes, las Rocosas, los Pirineos y el Atlas fueron elevándose.
    Con el clima cálido, las palmeras se extendieron ampliamente, surgieron las cactáceas y se desarrollaron las coníferas.
    Si bien los mamíferos habían surgido ya con anterioridad, fue en el Paleógeno cuando experimentaron una gran radiación adaptativa; aparecieron así, por ejemplo, los primeros équidos, ungulados, creodontos y lemúridos (éstos del grupo de los primates), y también los primeros camélidos, proboscídeos y rinocerontes. Algunos mamíferos regresaron al mar, como los cetáceos y pinnípedos. Aparecieron también aves corredoras, anteriores de las actuales, que perdieron progresivamente la capacidad de volar.
    Neógeno
    En líneas generales, quedó establecida la distribución definitiva de mares y continentes, aunque las costas y las montañas sufrieron notables alteraciones posteriores.
    Las coníferas fueron la flora predominante y surgieron las gramíneas. En el mundo animal, predominaron a partir de entonces los mamíferos, especialmente los carnívoros. Aparecieron las jirafas y los bovinos, y primates semejantes al hombre. La fauna de Sudamérica evolucionó independientemente.

    Era Cuaternaria

    Aparicion del hombreSe caracterizó por la presencia de periodos de carácter glaciar o glaciaciones (se considera que fueron 4: Günz,
    Mindel, Riss y Würm), con sus correspondientes periodos interglaciares, tanto en Norteamérica como en Europa. Por un lado, las glaciaciones produjeron una notable disminución de las temperaturas, lo que afectó a diversas especies, tanto en la flora como en la fauna, obligando a ésta en algunos casos a realizar emigraciones, y conduciendo en otros a la extinción de diferentes especies. De esta época son representantes típicos el mamut, megaterio sudamericano, rinoceronte lanudo, uro, tigre dientes de sable, ciervo gigante, etc. Por otro lado, los glaciares afectaron a las aguas marinas, el nivel de las cuales descendió y se elevó alternativamente.
    De esta era datan los primeros restos prehumanos, de una antigüedad aproximada de dos millones de años, correspondientes al Australopithecus y hallados en Africa oriental y austral. Los paleoantropólogos le han asignado dos especies principales: Australopithecus africanus, que habitó probablemente zonas de sabana, de baja estatura, y Australopithecus robustus, que pobló zonas boscosas del Africa austral. La capacidad craneana de estos prehomínidos oscilaba entre los 400 y 550 cm3 y el cráneo presentaba mandíbulas prominentes, gruesas arcadas cigomáticas, torus supraorbitario y acusada platicrania.
    La fase protohumana viene representada por el Homo habilis, también hallado en Africa. Un homínido más reciente, considerado ya como fase humana antigua, es el Homo erectus, que data de un millón de años aproximadamente, encontrado en Java y China y anteriormente llamado Pithecanthropus. Su capacidad craneana era de unos 1.000 cm3.
    Tras él, entramos ya en la fase humana moderna, con el Homo sapiens neandertalensis u hombre de Neandertal, cuyos restos corresponden a la última glaciación (hace unos 80.000 años) y cuya capacidad craneana era de 1.400 cm3, y el Homo sapiens sapiens u hombre de Cromagnon, con una capacidad craneana de 1.700 cm3, autor de las pinturas rupestres.

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  • Clima Mediterráneo


    Por Juan Miguel

    El clima mediterráneo se caracteriza por unos veranos cálidos y secos y unos inviernos templados y húmedos. Es originado por los cambios de posición estacionales de los núcleos de alta presión subtropicales sobre los sectores occidentales de los grandes continentes. En verano estos núcleos se dirigen hacia el polo y sus flancos orientales mantienen la zona seca y cálida y los cielos soleados. En invierno, sin embargo, regresan al ecuador y permiten el paso por la zona de tormentas de latitud media portadoras de lluvia. En los climas mediterráneos predomina el monte bajo. Su vegetación puede sobrevivir a la sequía y a los incendios característicos de los meses secos y calurosos de verano. Las plantas anuales, como las amapolas, también se adaptan bien a este clima: sus semillas permanecen en el suelo en verano y germinan con las lluvias invernales. Entre los mamíferos hay ciervos, conejos y roedores.

    FENÓMENO DE VERANO

    Fenómeno de Verano

    Durante períodos prolongados de sequía, las zonas mediterráneas pueden ser afectadas por grandes incendios. Muchas plantas que crecen en estas regiones, como la artemisa, el eucalipto y el romero, tienen un follaje aromático y aceitoso que proporciona combustible a los incendios. Algunas especies necesitan el fuego para sobrevivir: pueden permanecer inactivas durante años hasta que el fuego hace germinar su almacén de semillas. Los climas mediterráneos favorecen la vegetación arbustiva. Debido a su forma compacta, los arbustos pierden menos humedad en verano, y gracias a su extenso sistema de raíces pueden aprovechar los escasos nutrientes del suelo. Los arbustos mediterráneos a menudo poseen hojas gruesas y enceradas que los ayudan a reducir la pérdida de agua en tiempo cálido y seco.

    ZONAS MEDITERRÁNEAS DEL MUNDO

    Los climas mediterráneos se dan principalmente en la costa mediterránea, pero también en algunas zonas costeras de Estados Unidos, Sudáfrica, Chile y sur de Australia.

    Mapa clima Mediterraneo

     

    Características de las zonas mediterráneas

    Los nombres del monte bajo

    Monte Mediterraneo

    La vegetación mediterránea recibe el nombre de chaparral en California, maquis en la región mediterránea, matorral en Chile, fynbos en Sudáfrica y mallee en Australia.

    Arrendajo inteligente

    Arrendajo Inteligente

    El arrendajo es omnívoro y ello le permite tener muchas fuentes de alimentación. Durante los períodos secos, puede saciar sus necesidades de agua con algunos de estos alimentos, un valioso recurso en los climas secos mediterráneos.

    Árboles que alimentan

    Árboles que alimentan

    Los resistentes olivos y almendros, naturales del Mediterráneo, han sido cultivados desde tiempos antiguos como recurso alimenticio.

    Resistencia a la sequía

    Resistencia a la sequía

    Tanto los eucaliptos como los koalas están adaptados al clima mediterráneo australiano. Los eucaliptos son plantas suculentas con hojas grisáceas y correosas. Los koalas apenas necesitan beber porque obtienen de ellas el agua indispensable.

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  • Clima Tropical


    Por Juan Miguel

    Los climas tropicales son característicos de las zonas ecuatoriales situadas entre los trópicos de Cáncer y Capricornio y presentan temperaturas elevadas y precipitaciones sustanciales la mayor parte del año. Con escasas variaciones estacionales en cuanto a intensidad de la luz solar, las temperaturas de esta zona permanecen elevadas —la temperatura mínima mensual no baja de los 18 °C—. Aunque hay estaciones secas y lluviosas, las precipitaciones suelen ser siempre abundantes, con un mínimo de 100 mm de lluvia mensuales. La luz, el calor y la lluvia constantes a lo largo del año ofrecen unas condiciones de vida ideales, favoreciendo el crecimiento de selvas exuberantes y dando origen a la mayor diversidad de especies del planeta. Las selvas tropicales ocupan tan sólo el 7 % de la superficie terrestre, pero contienen el 50 % de las especies de animales y vegetales del mundo.

    ZONAS TROPICALES DEL MUNDO

    La zona tropical se sitúa a ambos lados del ecuador y llega hasta los trópicos de Cáncer y de Capricornio. Abarca partes de América Central y del Sur, como la cuenca del Amazonas; la cuenca del Congo en África; una parte del sureste asiático, como Indonesia y las Filipinas, y algunas zonas de Oceanía. La duración del día varía poco a lo largo del año.

    Mapa de zonas tropicales

     

    Características de las zonas tropicales

    Buscando la luz

    Selva Tropical

    Debido al crecimiento rápido de las plantas, el espacio se halla muy solicitado en las selvas tropicales. Plantas como las lianas trepan por los troncos de los árboles en su carrera hacia la luz.

    La zona húmeda

    Rana Tropical

    La humedad de las selvas de América Central y del Sur permite a la rana flecha venenosa utilizar como hábitat suelos y árboles. Sus colores indican a los depredadores que es venenosa.

    La vida en la selva

    Mono tropical

    Algunos primates tropicales como el mono capuchino de rostro blanco viven en las alturas de la selva: poseen una visión estereoscópica y pueden girar las manos para asir las ramas.

    Exhibición de plumas

    Guacamayo Tropical

    En las selvas tropicales viven pájaros de colores brillantes como este guacamayo rojo. Puede partir nueces y semillas con su potente pico y trepar a los árboles con sus diestras patas.

    Cisterna de agua

    Cisterna de Agua

    La bromelia es una planta epífita no parásita que obtiene del aire los nutrientes y la humedad. Con sus largas hojas canaliza el agua de lluvia hacia una cisterna situada en su base.

    El cazador del Amazonas

    Cazador del Amazonas

    El semiacuático lagarto caimán vive en la cuenca del Amazonas y recorre las vías fluviales en busca de caracoles y mejillones cuyas conchas parte con sus potentes mandíbulas.

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  • Clasificación de las nubes


    Por Juan Miguel

    Desde principios del siglo XIX los científicos han clasificado las nubes, dándoles nombres específicos para que les ayudaran en sus observaciones. Luke Howard (1772-1864), un farmacéutico londinense, escribió un trabajo en 1803 titulado On the modifications of clouds, el primer intento de una clasificación sistemática. Hoy en día, los nombres de los diez tipos principales de nubes son una descripción general de sus características más distintivas, según su apariencia exterior y altitud.

    CLASIFICACIÓN BÁSICA DE LAS NUBES

    Alto Aunque pueda llevar a confusión, en meteorología se utiliza para referirse a nubes medias y no altas.
    Cirro Significa «rizo de pelo» y se refiere a las nubes altas.
    Cúmulo Del latín cumulus, se utiliza para referirse a nubes «altas».
    Nimbo Significa «lluvia» y hace referencia a las nubes que acarrean lluvias.
    Estrato Del latín stratus o capa, se refiere a las nubes bajas; también se utiliza como sufijo para nombrar las nubes que parecen formadas por capas.

    CLASIFICACIÓN ESPECÍFICA DE LAS NUBES

    Cirroestrato Combinación de cirro y estrato. Suelen ser reconocibles por la capa fina y transparente de cristales de hielo de la que están compuestas las nubes altas.
    Cirrocúmulo Combinación de cirro y cúmulo. Nube alta de cristales de hielo formada por una capa de pequeñas vetas blancas.
    Altoestrato Nube estratiforme con el prefijo «alto» que significa altitud media. Este tipo de nubes consisten principalmente en gotas de agua que se distribuyen en unas capas blancas o grises relativamente uniformes.
    Altocúmulo Nube media de cierto desarrollo vertical, como indica el sufijo «cúmulo». Suelen tener apariencias de capas, pero también están formadas por olas blancas o grises.
    Estratocúmulo Nube baja como indica «estrato», pero con cierto desarrollo vertical, señalado por «cúmulo». Está formada por una capa de grandes cilindros.
    Cumulonimbo Nubes de desarrollo vertical (cúmulo) que dan lugar a lluvia, indicado por el sufijo «nimbo». Estas nubes altas suelen llegar hasta la troposfera y tienen la parte inferior característicamente abultada y la superior con forma de yunque. Normalmente, estas nubes producen intensas lluvias en forma de aguaceros acompañados de truenos.
    Nimboestrato Nube que produce lluvias (nimbo) y formada por capas (estrato). Son nubes medias o bajas con aspecto de una capa gris uniforme que normalmente dan lugar a precipitaciones desde su base.

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    clasificación de nubes

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