Historia de la constelación de Capricornio

Capricornio, también conocido como La Cabra Marina.

Capricornio, la décima y la más pequeña de las constelaciones zodiacales, está formada por estrellas de magnitud 3 y 4, situadas al este de Sagitario. Su punto más álgido se da a principios de agosto, pero la combinación de cielos claros y su ubicación al sur del ecuador hacen que esta constelación se aprecie muy poco desde latitudes medias y altas en el hemisferio norte. Podéis localizarla trazando una línea desde Vega (de la constelación Lira) que pase por Altair (de la constelación del Águila) atravesando la Vía Láctea, hasta llegar a Algedi y Dabih, que son las estrellas alfa y beta de los cuernos de la cabra.

Sus estrellas principales son:

Algedi o Giedi, una estrella amarillenta de magnitud 3.6.
Los dos nombres significan «cabra» o «íbice». Algedi es, en realidad una pareja de estrellas, aparentemente juntas pero sin relación alguna.

Dabih, una estrella amarillo-oro de magnitud 3.1.
El nombre tiene su origen en el árabe Al Sa’d al Dhabih, es decir, «el afortunado de los matarifes», y hace referencia a la tradición árabe de sacrificar una cabra cuando el Sol entra por primera vez en los campos estelares de Capricornio.

Nashira, de magnitud 3.8.
Este nombre tiene origen árabe y significa «portador de buenas noticias».

Deneb Algedi, de magnitud 2.9.
La más brillante de Capricornio, llamada el «rabo de la cabra». Cinco grados al este de la estrella se encuentra el punto donde en 1846 el astrónomo francés Le Verrier calculó la existencia del planeta Neptuno: un reflejo delicioso de la conexión de la mitología entre Capricornio, Neptuno y el mar.

Historia mitológica de la constelación

Para los mesopotámicos, Capricornio marcaba el momento del año en el que el Sol se hallaba en su punto más alejado al sur del ecuador: el solsticio de diciembre. La iconografía que representa a Capricornio como una cabra marina posiblemente tenga orígenes asrio-babilónicos, cuyo dios de la sabiduría, Oanes, era mitad hombre, mitad pez. Esta extraña figura reaparece a intervalos más o menos distantes entre sí en el golfo Pérsico, disfrazada de sirena e instruyendo a la humanidad artes y ciencias.

Entre los poetas latinos, Capricornio era conocido como Neptuni proles, «vástago de Neptuno». En la tradición astronómica india, esta constelación se representaba como un cocodrilo.

Aparte de su forma combinada de cabra y pez, Capricornio se asocia con el dios griego Pan, conocido por su comportamiento lujurioso y por la invención de la flauta de pan. Algunos afirman que fue un sátiro; un hombre con patas de cabra, pezuñas hendidas y cuernos. Recibió sus honores cuando Rea envió al monstruo marino Tifón a destruir a los dioses del Olimpo. Pan se zambulló en un río y trato de convertirse en un pez para escapar. Pero sólo logró trasformarse a medias, y cuando logró regresar a tierra, Tifón ya había desmembrado a Zeus. Para asustar al monstruo, Pan emitió un chillido, que permitió a Hermes (el mensajero de los dioses) recuperar los miembros arrancados de Zeus. Juntos, Pan y Hermes recompusieron a Zeus que recompensó a Pan asignándole un lugar entre las constelaciones.

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