Juan Miguel González Mármol presenta astroyciencia.com: Astronomía y ciencia.






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¿Cómo saber si has encontrado un meteorito?

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Publicado por Juan Miguel


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¿Cómo encontrar ese tesoro enterrado procedente del espacio exterior?

Pongamos que estás un buen día cavando en tu patio, buscando los huesos de un dinosaurio o una cabeza de flecha india, cuando de pronto desentierras una piedra que te sorprende por ser especial. ¿Cómo puedes saber si se trata de un meteorito? A menudo no se puede saber, en último término, muchos meteoritos van pareciéndose cada vez más a las rocas de la Tierra conforme pasa el tiempo. Pero si la piedra es oscura, ésta forrada en parte por una costra negra y tachonada de glóbulos vidriosos, redondos y ovalados, puede estar bastante seguro de que es una piedra meteorítica; concretamente, un condrito. Los meteoritos ferrosos son aún más fáciles de reconocer. Según Harvey H. Nininger, cuya vida estuvo dedicada a coleccionar meteoritos (por los que pagaba a dos dólares el kilo), un meteorito ferrosos se parece a una “vieja lata herrumbrosa y abollada, pero que por supuesto es muy pesada”.
Otra clave es que los meteoritos ferrosos están cubiertos de bordes dentados con aspecto de huellas dactilares sobre barro blando; estas impresiones se producen cuando los meteoritos se estrellan en la atmósfera. La superficie del meteorito se derrite con el calor de la fricción y le arranca la fuerza con que se mueve por el aire.

Condritos:
condrito-meteorito

Meteoritos Ferrosos:
meteorito-ferroso

Meteorito ferroso con bordes dentados:
250px-Sikhote_Alin_Meteorite

Localizar la constelación de la Liebre (Lep) la constelación de Erídano (Eri) y el Horno (For)

Categoría: Localizar Constelaciones | Dejar un comentario »

Publicado por Juan Miguel


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Nuestro viaje a través de las constelaciones de la región de Orión nos lleva esta vez por debajo del ecuador celeste, en dirección sur, cada vez más cerca de la línea del horizonte. La Liebre (Lepus, abreviatura: Lep) es fácil de reconocer; un cuadrado de estrellas brillantes representa su cuerpo. El río Erídano (Erídanus, abreviatura: Eri) serpentea sobre un espacio inmenso para acabar perdiéndose muy al sur de las constelaciones australes; desde el hemisferio Norte sólo una parte será visible. El Horno (Fornax, abreviatura: For) dibuja un pequeño triángulo apenas visible en el centro de Europa.

– La Liebre es de fácil localización debido a que su estrella α forma, junto con la estrella Sirio (Orión) y Betelgeuse (Orión), un gran triángulo isósceles. El resto de la constelación sigue el dibujo de dos orejas tiesas por encima del cuerpo del animal.

– Si trasladamos cinco veces la distancia δ Lep – ε Lep, llegaremos a √ del Horno.

– Entre la Liebre y el Horno serpentea el Erídano, difícilmente observable salvo en el caso de β Eri, próxima a Orión.

localizar-liebre-horno-eridano

Cometa Donati en el año 1858

Categoría: Historia de la Astronomía | Dejar un comentario »

Publicado por Juan Miguel


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Os traigo un grabado de finales del siglo XIX sobre el hermoso cometa Donati, que fue visto en toda Europa en 1858. La escena muestra el cometa en la ciudad de París coronando la iglesia de Notre Dame con sus dos grandes colas, que le hicieron merecedor del apelativo “La Espiga de Oro”.
Se le considera uno de los cometas más bellos de la historia.

cometa-donati-1858

Representación artística de los movimientos planetarios

Categoría: Historia de la Astronomía | Dejar un comentario »

Publicado por Juan Miguel


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Los movimientos planetarios y la mecánica celeste han sido objeto de discusión durante siglos, y por ello siempre fueron motivo de las representaciones artísticas vinculadas a la astronomía, como la de este antiguo grabado.

Mecánica celeste y representación de los movimientos planetarios.

Mecánica celeste y representación de los movimientos planetarios.

La observación de las galaxias

Categoría: Galaxias, Guías y planisferios | Dejar un comentario »

Publicado por Juan Miguel


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Sin duda, el astrónomo aficionado tiene en las galaxias el objeto celeste menos agradecido con la observación astronómica, pero no por ello debe dejar a un lado su estudio. Además de las Nubes de Magallanes, que destacan sobre el cielo austral para los observadores del hemisferio sur, sólo otras dos galaxias pueden verse sin ayuda óptica: M 31 en Andrómeda y M 33 en el Triángulo, visibles la mayor parte del año desde todo el hemisferio norte.

M 31 y M 33 se hallan muy cercanas en el cielo. Para la primera, dado que Andrómeda es una constelación difícil de reconocer, el observador debe buscarla entre la W característica de la constelación de Casiopea y el gran cuadrado de la constelación de Pegaso. Desde cualquier zona con buen cielo rápidamente la detectaremos como una nube minúscula suspendida en la bóveda celeste, y en determinadas noches de excepcional transparencia en áreas de gran altitud – a partir de 1000 metros – incluso adivinaremos su forma espiral.

Galaxia del TriánguloLa visión de M 31 con unos prismáticos de gran potencia, como unos 11 x 80, es magnífica, ya que apreciaremos numerosos detalles y al disponer de un gran campo veremos junto a ella a sus dos galaxias satélites elípticas: NGC 205 y NGC 224 (M 32). Con un telescopio la visión en detalle será mejor, pero no podremos ver a las tres galaxias juntas salvo que utilicemos muy pocos aumentos, ya que el campo óptico es mucho más restringido. Debe tenerse en cuenta, además, que M 31 es tan grande que abarca en el cielo más de 2,5 grados.

M 33 es mucho menos favorable para la observación. Con un brillo próximo a magnitud 6, la galaxia del Triángulo se halla en el límite de visibilidad para el ojo humano y sólo en las noches diáfanas se percibe difusamente. Utilizando un telescopio pequeño la veremos como un manchón todavía difuso, cuyos detalles quedan reservados a instrumentos de gran diámetro que nos mostrarán su peculiar forma de espiral.

M 81 y M 82 son todo un reto para el observador. Se hallan en un área del firmamento bastante vacía de estrellas en la constelación de la Osa Mayor, muy cerca del polo norte celeste. Además de ser esquivas, muchas veces la búsqueda se ve entorpecida al utilizar telescopios ecuatoriales por la dificultad para orientar bien el instrumento, pero una vez localizadas ofrecen uno de los paisajes extragalácticos más insólitos. M 81 y M 82 aparecen perfectamente visibles y juntas en el ocular, dando lugar a una de las imágenes más constrastadas que puede observarse, ya que la primera es una espiral y la segunda tiene aspecto alargado que se debe a que pertenece al tipo de galaxias irregulares.

Vistas con un refractor de 80 milímetros, M 81 aparece redondeada y M 82 como un pequeño trazo alargado. El uso de instrumentos mayores nos permitirá apreciar que ésta tiene un pasillo oscuro que la divide en dos. Pese a que no son brillantes, su observación se ve favorecida porque están en un área del firmamento que no es muy rica en estrellas, y si el lugar de observación es el adecuado, ello se traduce en una buena imagen de ambas sobre un fondo de cielo muy oscuro y, por tanto, con un excelente contraste.

M 101 es una hermosa galaxia espiral que también se halla en la constelación de la Osa Mayor. Es un objeto relativamente grande, de 22 minutos de diámetro angular, aunque para verla bien hacen falta instrumentos de mediana potencia. Lo mismo le ocurre a la galaxia del Torbellino, en la constelación de los Perros de Caza. Fue catalogada por Charles Messier como el objeto M 51 de su catálogo y tiene el número 5194 del NGC. Aunque por su mayor lejanía la vemos más pequeña, se trata de una espiral de tamaño real similar al de M 31, y su aspecto más llamativo es que está unida por un gran brazo exterior a otra galaxia satélite mucho más pequeña. Los telescopios pequeños pueden mostrarnos a ambas.

Galaxia espiral del Sombrero (M104)

Entre las galaxias más peculiares figura M 104, a la que se ha llamado la galaxia del Sombrero. Se ve prácticamente de canto en Virgo y los telescopios la muestran como una mancha ovalada, aunque las fotografías reflejan un gran sendero de polvo que la rodea en forma de anillo y es el que le da la forma característica que le ha hecho merecer tal nombre.

M 87 también está en Virgo y su forma elíptica aparece con una pequeña protuberancia a causa de la existencia de un chorro de gas que sobresale de ella. Los telescopios pequeños, no obstante, apenas revelan detalles, ya que se trata de un objeto de escaso tamaño angular.

En la Cabellera de Berenice se halla la galaxia Ojo Negro (M 64), una espiral que aparece ladeada y que a pesar de que es relativamente brillante se ve como un objeto muy pequeño. Debe su nombre al pasillo oscuro que la recorre y que le da un aspecto ocular.


PRINCIPALES GALAXIAS DEL GRUPO LOCAL

DENOMINACIÓN TIPO DIÁMETRO (KPC*) DISTANCIA (Kpc)
Gran Nube de Magallanes Irregular 7 52
Pequeña Nube de Magallanes Irregular 3 63
Galaxia de Andrómeda (M 31) Espiral 16 670
NGC 221 Elíptica 1 660
NGC 205 Elíptica 2 640
Galaxia del Triángulo (M 33) Espiral 6 730
Sculptor Elíptica 1 85
Fornax Elíptica 2 170
Leo I Elíptica 1 230
* Kpc: Kiloparsec

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