Púlsares
Por Juan Miguel
Los púlsares son estrellas de neutrones que giran rápidamente, que vemos como fuentes pulsantes de radioondas, con varios pulsos que llegan cada segundo. Ya hemos discutido el papel del momento angular en la formación de planetas, y también es importante aquí. Cuando el material de la estrella colapsa para formar la estrella de neutrones, se lleva momento angular, y de la misma forma que un patinador sobre hielo que junta los brazos a su tronco se acelera, también la estrella de neutrones en formación gira cada vez a más velocidad. Una vez que el colapso es completo, el púlsar rotará a una velocidad aproximadamente constante. Se conocen muchos púlsares que giran miles de veces por segundo. La mayoría de ellos debe de ser joven; las estrellas de neutrones se frenarán poco a poco con el tiempo.
¿Qué causa los pulsos? La emisión de material alrededor de la estrella de neutrones está canalizada en haces estrechos próximos a los polos del objeto. Cuando la estrella rota, estos haces barren la Tierra igual que el haz de un faro cruza momentáneamente por un barco que está lejos en el mar o un observador en la costa. Cuando el haz está apuntando hacia nosotros, nuestros telescopios detectan un pulso.
Los púlsares son los relojes más precisos del Universo; ocasionalmente hay temblores debidos a algunos procesos pobremente entendidos en el interior de la estrella, pero aparte de estos raros sucesos y el frenado durante largas escalas de tiempo, mantienen un ritmo perfecto. Proporcionan así laboratorios únicos para los astrónomos. En particular hay un raro sistema conocido como el púlsar doble del que hablaremos más adelante. Se ha informado de la presencia de planetas en órbita en torno a púlsares, sugiriendo que estos planetas son responsables de cambios minúsculos en la cronometría de los pulsos. Sin embargo, es difícil ver cómo podrían haber sobrevivido los planetas a la explosión que acompañó el nacimiento del púlsar.









